Educación en valores.
El rol de la escuela, la familia y el docente para educar en la diversidad. En pleno siglo XXI se observa con incertidumbre que las luchas por la defensa de
los derechos humanos siguen demostrando que una de las problemáticas que vive
Colombia es la indiferencia ante el reconocimiento de la diversidad étnica, de
género, religioso y sexual. No son pocos los movimientos sociales que deciden la
emancipación y la lucha por el derecho a la diferencia, por lo menos es lo que se
muestra a través de los cortos y editados medios de información. Una forma de
mitigar esta situación, que causa actos tan violentos como el genocidio, las
masacres e intolerancia hacia comunidades indígenas, afrodescendientes, gitanas
dentro de escenarios escolares a niños, niñas y jóvenes con capacidades
especiales -por mencionar algunos- , es educar en la diversidad y es precisamente
el objetivo de este texto, Es generar reflexión y toma de conciencia para que cada
día se pueda vivir en comunidad compartiendo de nuestra diversidad.
Así las cosas para entrar en contexto, la Escuela, después de la familia es el
principal espacio de socialización y desde tiempo atrás ha buscado la uniformidad
y la homogenización de las personas, generando acciones y actitudes de
discriminación, subvalorando la diferencia y la diversidad cultural de Colombia.
Esto está consignado en la constitución política de Colombia de 1991. (Ver anexo
1)Y aunque el Estado ha reconocido la diversidad étnica y cultural, en la
1
Frase de imagen google, educar en la diversidad
2MORIN Edgar. Educar en la era planetaria: el pensamiento complejo como método de aprendizaje en el
error y la incertidumbre humana. Valladolid, 2002, pág. 92.
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actualidad puede representar para algunos sectores sociales un obstáculo para el
progreso de la nación. En este sentido en dichos sectores sociales se crean
relaciones sociales que en algunos casos son vistas con desconfianza al observar
al otro como un extraño y surge la discriminación por la no aceptación a la
diferencia, generando a su vez estigmas y prejuicios en diferentes situaciones.
En las Instituciones Educativas son pocos los espacios para el diálogo, por
ejemplo en los planes de estudio se habla sobre las diferencias culturales que
pocas veces son aplicados y aunque los docentes y directivas tienen herramientas
para enseñar estas no son suficientes para poder enfrentar las situaciones que
emergen en el aula de clase. Por esta razón se debe contribuir al reforzamiento
en el desarrollo humano de los niños y niñas, teniendo en cuenta la capacidad que
tenga el establecimiento educativo para desarrollar conocimientos, actitudes y
prácticas de promoción de la diversidad, fomento del autocuidado, solidaridad y
convivencia pacífica, que permita inculcarles la responsabilidad en el cuidado del
otro, además, de cómo se relaciona con el entorno dentro y fuera de la institución
educativa buscando un compromiso serio. Como etnoeducador y teniendo en
cuenta las nuevas reformas educativas que exigen competencias de inclusión se
debe pensar que es necesario que a los alumnos se les fomente el desarrollo de
los valores humanos que en lo posible se aprenden en el hogar o bien se
adquieren como comportamientos aprendidos en el barrio, colegio u otro espacio
de convivencia y en consecuencia habrá individuos conscientes de un buen
actuar. Somos poseedores de conocimientos y habilidades para el trabajo
educativo con grupos culturales, socialmente diferenciados. Capaces de promover
una relación entretejida con la escuela, familia y comunidad, en un escenario
diverso donde se lidere, acompañe y participe para generar un diagnóstico que
plasme la realidad social a favor del reconocimiento a la diversidad.
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EDUCAR EN LA DIVERSIDAD
Apreciaciones de un Etnoeducador en constante formación
“En Colombia la educación se define como un proceso de formación permanente,
personal cultural y social que se fundamenta en una concepción integral de la
persona humana, de su dignidad, de sus derechos y de sus deberes. En nuestra
Constitución Política se dan las notas fundamentales de la naturaleza del servicio
educativo. Allí se indica, por ejemplo, que se trata de un derecho de la persona, de
un servicio público que tiene una función social y que corresponde al Estado
regular y ejercer la suprema inspección y vigilancia respecto del servicio educativo
con el fin de velar por su calidad, por el cumplimiento de sus fines y por la mejor
formación moral, intelectual y física de los educandos. También se establece que
se debe garantizar el adecuado cubrimiento del servicio y asegurar a los menores
las condiciones necesarias para su acceso y permanencia en el sistema
educativo. El sistema educativo colombiano lo conforman: la educación inicial, la
educación preescolar, la educación básica (primaria cinco grados y secundaria
cuatro grados), la educación media (dos grados y culmina con el título de
bachiller.), y la educación superior.”3
¿Pero cómo se percibe la diversidad en nuestras escuelas? ¿Están preparados
los docentes para la enseñanza en contexto con la diversidad étnica, de género o
de formas de aprendizaje de acuerdo con las capacidades de los niños?
Cuando los niños y niñas ingresan a la escuela encuentran un mundo nuevo y
desconocido, mucho más en estos tiempos de avances tecnológicos y
globalización que permiten que se adquieren nuevas pautas de comportamiento y
creando dificultades para la interacción social y la tolerancia dentro del ejercicio de
la convivencia. Tengamos en cuenta también situaciones como el desplazamiento
forzado y los actos violentos que daña el proceso de vida de un niño que cambia
abruptamente de territorio, normas y cultura. Por todo ello los niños se vuelven
vulnerables en ciertas situaciones, afectando su desarrollo emocional y cognitivo y
viéndose perturbadas las relaciones sociales y el libre desarrollo de la
personalidad para que al identificarse como ser único pueda tener criterios básicos
de convivencia que le permitan encontrar los espacios para incluirse, ya que su
construcción de identidad es diferente a la de los demás.
No enfrentemos por consiguiente desde el rol docente a replantearnos la forma de
enseñar y las estrategias de aprendizaje que nos permitan un trabajo cooperativo,
dialógico, trabajo en equipo y de respeto. Un ejemplo de esto es transverzalizar la
enseñanza de los valores que promueven el sentido de pertenencia para un
aprendizaje significativo mediante actividades prácticas dentro de las áreas de
estudio curricular. Estas actividades pueden ser artísticas, culturales, deportivas,
fomento a la investigación y aquellas en la que los niños, niñas y jóvenes
3http://www.mineducacion.gov.co/1759/w3-article-231235.html
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potencien sus capacidades de imaginación, creatividad e innovación. Como se ha
señalado la escuela debe tener un ambiente propio para potencializar el desarrollo
integral de los niños y niñas buscando ser un facilitador de conocimiento,
expresión de emociones, reflexión y crítica, contando por supuesto con una
infraestructura adecuada para estimular el sano desarrollo de los educandos. (Ver
anexo 2, Ley General De Educación).
Por consiguiente es oportuno contar con una metodología participativa para la
construcción del saber, un aprendizaje compartido donde se estimulen los
sentidos para que los diferentes miembros de la comunidad educativa tengan la
capacidad de resolver conflictos, conocer y asumir roles distintos que lleven a la
promoción y prevención de problemáticas como la agresión, intolerancia, matoneo,
abusos y así lograr una sana convivencia. ¿Quién no ha pasado por esa época de
transición escolar en la que tal vez fuimos víctimas o victimarios de actos de
intolerancia o irrespeto a la diferencia? Y ahora viendo atrás quedan recuerdos
que nos ponen a reflexionar en que por ejemplo los giros de la historia evidencian
que antes era menos visible la problemática de reconocimiento a lo diverso pues
la educación era más lineal, estricta, homogénea y de mayor sometimiento a los
parámetros de imposición capitalista. No quiere decir que esto ha cambiado
radicalmente pero si hay transformaciones importantes que se reflejan en la
capacidad crítica, que en los seres humanos se ha despertado luego de tantos
años de injusticia social. Comparto algunas experiencias de cuando era niño para
promover una reflexión y crítica al sistema educativo: al iniciar la época escolar
tuve sueños, deseos y expectativas, sólo pensaba en jugar cantar y bailar; al
iniciar primaria recuerdo profesores que brindaban amor, otro docente que dejó
una huella negativa por su mal trato (pellizcos, estrujones, gritos) que lanzaba
delante de quien fuera; hubo también un docente que en tercero de primaria
incentivaba a aprender; un sacerdote que inculcaba llevar una vida espiritual
donde el prójimo debía ser reconocido, valorado y respetado, cabe recordar que
en el año de 1990 todavía estaba vigente la constitución política de Colombia de
1886, donde la iglesia católica era la única oficial reconocida por el estado. Por
último recuerdo una profesora revolucionaria la cual daba libertad dentro de la
clase, motivando la libre expresión y ahora puedo decir que conocía lo
concerniente a las políticas educativas y se preocupada por cada uno de sus
estudiantes. En cuanto a la diversidad algunos compañeros eran afrocolombianos
pero no había indígenas. Existía respeto porque las normas tenían que cumplirse
y además el compromiso de los padres era mayor, algo que ahora es difícil decirlo
por la demanda laboral y que los niños prácticamente se valen por sí mismos. En
esta línea del tiempo llega la etapa de la secundaria donde los profesores tenían
diferentes metodologías pero seguía siendo una educación tradicional. Los
contenidos curriculares eran impartidos de manera estricta, la curiosidad y la
pregunta no eran una constante como tampoco la autonomía y desarrollo de la
libre personalidad. Se preparaba para obtener los mejores resultados ICFES que
pretendían dejar muy bien ranqueada la Institución y que los estudiantes pudieran
acceder a estudios superiores.
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Del mismo modo al ingresar a la educación superior se requiere un buen puntaje,
si se cuenta con suerte se pasa a la universidad, de lo contrario se acude al SENA
(Servicio Nacional de Aprendizaje), donde se realizan cursos cortos o estudio
completo para optar a un empleo digno que termina entre otras cosas
favoreciendo el sistema capitalista. Se vuelve un privilegio de pocos llegar a la
educación superior, lo que brinda la oportunidad de mejorar la calidad de vida y
así mismo potenciar las capacidades cognitivas que permiten ser aptos para el
trabajo, se estudia buscando ser profesional y servir a la sociedad.
En consecuencia con lo anterior el llamado de atención no es sólo para los
educadores, es tarea de padres y estudiantes estar atentos a los cambios que la
sociedad atraviesa para entender una realidad que está oprimiendo a los
estudiantes de colegios y universidades al quebrantar su quehacer como seres
individuales dentro del colectivo mismo, censura y coarta la autonomía de quienes
piensan diferente o tienen habilidades cognitivas distintas a las requeridas o
deseadas por el otro. Respecto a esas habilidades distintas el docente debiera
entender que los estudiantes poseen no sólo una sino varias inteligencias que
pueden desarrollarse de acuerdo al contexto, asignaturas, intereses y actitud para
asumir el aprendizaje de manera agradable sin señalamiento alguno.
Para Howard Gardner, quien estudió las inteligencias múltiples y sus implicaciones
en el entorno escolar y familiar, “La inteligencia es la capacidad desarrollable y no
sólo «la capacidad de resolver problemas y/o elaborar productos que sean
valiosos en una o más culturas». La inteligencia no sólo se reduce a lo académico
sino que es una combinación de todas las inteligencias. Ser hábil en el deporte o
en las relaciones humanas implica unas capacidades que, por desgracia, no están
seriamente contempladas en los programas de formación académica.”4
(Ver anexo
3).
A propósito de lo anterior durante el Seminario Especializado de la Licenciatura en
Etnoeducación y Desarrollo Comunitario del primer semestre de 2016, programa
adscrito a la Universidad Tecnológica de Pereira (Colombia) se desarrollaron unas
zonas de interés (como parte de la propuesta comunicativa y técnica) en las que
se contrastaron y evidenciaron las inteligencias múltiples y el interés del autor
antes mencionado, para promover en las escuelas un sentido crítico al sistema
educativo, donde docentes y estudiantes asuman su responsabilidad ética, de la
mano con la comunidad, a través de la investigación, la emancipación, la
democracia participativa, el reconocimiento a la diversidad y ser pertinentes ante
los nuevos desafíos que vive el país. Estas zonas de interés (en la que subgrupos
de estudiantes creaban una propuesta educativa sugestiva, creativa, encantadora
y coherente en lo conceptual) abordaron aspectos como: Planteamientos
4https://transformandoelinfierno.com/2012/12/19/los-8-tipos-de-inteligencia-segun-howard-gardner-lateoria-de-las-inteligencias-multiples/
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educativos de las comunidades indígenas, negras, raizales y room-gitanas;
Política Pública y reflexión educativa; Retos docentes en el ámbito cultural, social
y comunicativo, y Estrategias y técnicas educativo – emocionales.
Como resultado de lo vivido en cada zona se pudo concluir que la escuela
tradicional no está siendo pertinente respecto a la educación en la diversidad,
frente a los cambios que se puedan hacer desde unas políticas educativas
oportunas y contextuales. Se requiere de una reforma a la educación, un modelo
educativo que puede surgir de las ideas y propuestas de docentes e
investigadores que se preocupan por las comunidades diversas en cuanto a sus
ideologías políticas, ideas trascendentes, preferencias sexuales, desarrollo
emocional y presupuesto cognitivo. Educar en la diversidad es reconocer
políticamente al otro y reaccionar ante las injusticias sociales, no sólo desde el
aula, con los docentes o en la familia, es educar para la vida en comunidad con
respeto a las diferencias sin indiferencia.
Dicen que recordar es vivir, esto se aplica en el momento de realizar las
actividades propuestas por los compañeros unas con juegos, otras con canto,
cuentos, lecturas, videos, visionando una escuela propia, que dé cuenta de la
realidad presente y futura de la nación. En el rol de un ejercicio docente desde la
etnoeducación, como proceso educativo alternativo, se identifica la
interculturalidad como su fundamento y esto nos genera herramientas y soluciones
ante las dificultades que se presenten, generando propuestas pedagógicas que
conciban espacios para el acercamiento en las diferencias y el diálogo
intercultural, en pro de construir una unidad social y un nuevo Estado-nación.
Educar es un compromiso de todos, es una iniciativa que busca contribuir a la
garantía de la educación como derecho humano en condiciones de equidad,
igualdad y calidad, desde el Estado, la sociedad y la familia.
Opinión personal:
la formación de los niños es clave para el desarrollo en una sociedad, por lo tanto, juegan un rol clave la familia que es el primer ente social donde se desarrolla, todo lo que el niño aprenda en casa va a replicar en la escuela o en la sociedad. La escuela va a complementar su desarrollo y formación por lo que la educación es fundamental para toda sociedad. Por ùltimo la sociedad va a depender de la calidad de personas que lo conforman, está comprobado que una sociedad donde sus habitantes son culturalmente más desarrollados, mas educados, es un sociedad en desarrollo.
Artículo tomado de:
http://repositorio.utp.edu.co/dspace/bitstream/handle/11059/7063/3711C965.pdf?sequence=1&isAllowed=y

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